Crítica "Lo dejo cuando quiera"
Una película mediocre, un guion básico y unos
actores protagonistas un tanto mejorables.
Título: Lo dejo cuando quiera
Año: 2019
Fecha de estreno: 12-04-2019
Dirección: Carlos Therón
Elenco: David Verdaguer, Ernesto Sevilla, Carlos
Santos, Miren Ibarguren, Cristina Castaño, Amaia Salamanca y Ernesto Alterio.
Guion: Cristóbal Garrido y Adolfo Valo.
Género: Comedia.
País: España.
Amigos desde la
facultad y sobradamente preparados, Pedro (David Verdaguer), Arturo (Ernesto
Sevilla) y Eligio (Carlos Santos) son tres profesores universitarios a los que
la crisis ha dejado sin trabajo. Cansados y sin blanca, encuentran
accidentalmente la solución a sus problemas en el proyecto de investigación en
el que Pedro lleva años trabajando: un complejo vitamínico que ofrece desfase a
tope sin efectos secundarios. Los tres profesores, con el apoyo de Anabel
(Miren Ibarguren), una abogada reconvertida en empleada de gasolinera, y de
Jota (Mero González), una alumna más interesada en la juerga que en los
estudios se lanzarán al mundo de la noche y de los negocios turbios para
comercializar la mercancía. Algo para lo que no parecen estar aún tan
sobradamente preparados.
Con esta comedia
mediocre que tanto se aleja de “Es por
tu bien”, Carlos Therón director del film cae
estrepitosamente. A pesar del elogio del público en relación a su
recaudación en cines superando los 11 millones de euros. El éxito se repite con
una nueva comedia macarra de trama cómica y simplona con una gran cantidad de
guiños a “Breaking Bad” a la que tanto se parece en algunos aspectos.
Los actores se
desenvuelven perfectamente, sobretodo el trio protagonista que juegan muy bien
con su carrera cómica. No obstante, el regreso de Carlos Santos al mundo
cinematográfico pasa medianamente desapercibido. Eso sí, vendernos a este trío
cómo personas de 30 años cuesta bastante de digerir y echa para atrás desde el
primer momento. Todo ello compensado por el conjunto secundario de Miren
Ibarguren, Cristina Castaño y Amaia Salamanca que no decepciona. A Ibaguren la
vemos en un papel poco visto para la actriz tanto como el de Ernesto Alterio que brilla con un papel tan desternillante nunca
visto en su carrera.
El guion, como ya hemos dicho
anteriormente es básico y busca la
risa fácil, la cual consigue en muchos momentos. No tiene nada de especial, ni
ningún momento reseñable aunque la fotografía
consigue destacar junto con la colorimetría de la película. Forman un
tándem perfecto, sobre todo en las escenas nocturnas donde reluce a toda costa.
Gracias a estos aspectos, la película va ganando, evitando que se sea plana y
cautivando al espectador. La música también está bastante conseguida y es que
gran parte del éxito ha sido contratar a la cantante Lola Índigo la cual está en pleno auge, para ponerle
ritmo.
El clímax es lo que más llama la atención ya que es lo que de verdad engancha al
público (no hecho anteriormente). Lo malo que cuando lo consigue el film se
acaba y deja con las ganas a los espectadores. Se resuelve de una manera muy
cómica, un tanto inesperada pero nada antológica. “Lo dejo cuando quiera” falla más que acierta y es que no
consigue que cobre verdadera personalidad.
Nota final: 4’5.
Puedes ver el tráiler en el siguiente vídeo:
Puedes descarar la crítica en el siguiente pdf:
Carlos Antolín

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